Comunidades energéticas, un proyecto en común

Como muchos sabéis, el pasado jueves 16 de septiembre  fue la Jornada impulsada por el MITECO e IDAE, “Comunidades Energéticas: Participación ciudadana en la transición energética”. Seguro que estáis al tanto de que en Turning Tables, desde “Vergy”, estamos  inmersos en el desarrollo de Comunidades Energéticas en España, así que no podíamos perdérnoslo. 

Personalmente, no pude asistir por motivos de agenda, aunque sí que estuvo presente Alfredo Rivela, CEO de Turning Tables. Y menos mal, ya que, según me ha contado, fue una gran oportunidad para encontrarnos con compañeros de aventura como son Sapiens Energía, EnerCoop y Km0, entre otros. Yo, tristemente, me quedé viéndolo por ‘streaming’, suficiente para poder compartir algunas conclusiones y, por qué no, generar conversación.

Lo primero, y sin que parezca que hago la pelota a nadie, me alegra que se haya hecho algo así. Es más, me ilusiona. Esto de las Comunidades Energéticas, que hace un tiempo eran dos palabras sin mucho sentido para la mayoría de personas, se está convirtiendo en una bola de nieve cada vez más grande. Asociaciones sin ánimo de lucro, empresas, ciudadanos y el Gobierno están poniendo una enorme energía a algo que, estoy seguro, tendrá un gran impacto en nuestro país.

Cada día vemos más ejemplos de Comunidades Energéticas en España, entre las que está la de Crevillent, la cual fue presentada en estas jornadas por Joaquín Mas, Director General de EnerCoop. Como diría un amigo mío, “Menudo tinglao están montando allí”. Tiene muy buena pinta y la verdad que le deseamos toda la suerte del mundo. Tienen unos objetivos ambiciosos de los que estoy seguro aprendemos todos muchos.

¿Por qué apoyar las Comunidades Energéticas? Sara Aagesen, Secretaria de Estado de Energía lo dejó claro: “la participación social y ciudadana es clave para el éxito”. Debemos dejar de ser meros consumidores y convertirnos en actores relevantes con voz y voto. Debemos aprovechar la cantidad de millones que vienen (unos €1230M si no me equivoco) y establecer unas bases que nos permitan poner en marcha un nuevo modelo energético más sostenible, justo, inclusivo y participativo

Sin duda, unas palabras que suenan de maravilla, pero que ni mucho menos será un camino de fácil recorrido. En concreto, Joan Groizard, Director del IDAE, compartió con nosotros 4 puntos clave en torno a los que gira la estrategia del Ministerio para conseguir sus objetivos:

  1. Creación de un ecosistema de apoyo a las Comunidades Energéticas que se basa principalmente en 3 fases: Aprende, Planifica e Implementa. Cada una de ellas con unos objetivos propios y recursos específicos.

Un modelo muy inspirado en el Irlandés, o al menos eso entendí yo, tras escuchar a William Walsh, CEO de SEAI, Agencia Irlandesa de la Energía. Un planteamiento que, a mis oídos, tiene mucho sentido y potencial. 

Además, sumo una idea que escuché el otro día a otro compañero de batalla y que hablaba de la posibilidad de ir asignando presupuesto a las Comunidades según vayan superando cada una de esas 3 etapas. Podría ser una buena forma de incentivar y controlar el gasto, algo con grandes posibilidades.

  1. Creación de lo que han llamado “Oficinas de transformación Comunitaria” que, según parece, son entidades que, con un rol más pedagógico, acompañan a los ciudadanos en la creación de las Comunidades Energéticas. 

Personalmente, me gusta mucho que contemos con algo así ya que creo en su importancia. En los últimos años, en Vergy hemos trabajado con muchos ciudadanos y es increíble ver el impacto que tiene en las personas, tomar conciencia de cómo se relacionan con la energía y empezar a tomar control sobre ella. 

  1. Red de Conocimiento y experiencia que permita identificar buenas prácticas y compartir experiencias entre todos aquellos que estamos o queremos impulsar Comunidades Energéticas. ¡Contad con nuestra espada IDAE!
  1. No sólo apoyo económico, sino también en otras áreas de gran relevancia como podrían ser el área jurídica o el modelo de negocio

Creo que ya lo he comentado en alguna ocasión, pero me encanta cuando escucho hablar de modelos de negocio sostenibles en el largo plazo y no en subvenciones sin más.

Lo dicho, mucho trabajo por hacer aunque creo que, siempre que acompañemos estos puntos de agilidad y, sobre todo, de acción, pueden ser un buen punto de partida. ¿Qué os parece a vosotros? Ya sabéis que me gusta mucho escuchar la opinión ajena, y si no os lo digo ahora. 

Parece que una enorme maquinaria en torno a las Comunidades Energéticas se está poniendo en marcha e, insisto, es algo que me ilusiona. Veo un ecosistema ambicioso y colaborativo con ganas de aprovechar al máximo esta nueva revolución que estamos viviendo. Espero que seamos capaces de traducir las palabras a hechos lo antes posible y que las barreras administrativas, que algunos sufrimos, no continúen durante mucho más tiempo. 

Agradecer a IDAE y a CIDE por dar visibilidad al trabajo que hacemos en Turning Tables y Vergy y a todas las instituciones que estuvieron ayer presentes por cualquiera de los canales, porque realmente están aportando su granito de arena para que las Comunidades Energéticas vayan cogiendo forma. Cada uno con su modelo, con su visión, con su forma de trabajar, pero creo que todos con la misma intención: conquistar pequeñas realidades que se acaben convirtiendo en un impacto medioambiental, económico y social masivo.

Espero volver a conversar con vosotros muy pronto. Hasta entonces, dejo esta puerta abierta para el debate y el intercambio de ideas.

Rafael Bahamonde.